En la cercana localidad de Alija del Infantado, también se celebra una fiesta sacramental, con la suelta de un toro enmaromado por sus calles.
La fiesta Sacramental se celebra el segundo fin de semana de Julio y el Domingo es cuando tiene lugar el espectáculo del toro. Las vaquillas se corren primero en la plaza al finalizar la correspondiente corrida de toros (todos los años se monta un plaza de toros portátil) y luego se saca el toro por las calles del pueblo atado con dos sogas (maromas!) a su cornamenta, una maroma va por delante y otra por detrás. Los mozos sujetan las sogas y le van dando "cuerda" al toro poco a poco controlando que no haya ningún accidente desagradable